Preguntas frecuentes

 Respuestas claras a los problemas más comunes en ventanas, persianas y cerraduras.

ventanas

¿Por qué mi ventana corredera no cierra bien o se queda abierta?
En la mayoría de casos, el problema se debe a un desajuste de los cojinetes y a la suciedad acumulada en el carril.
La filtración de aire suele deberse a un fallo de ajuste en el cierre o a un deterioro de las felpas de la propia hoja, conviene revisarlas.
Si con las ventanas cerradas intentas moverlas y tienen juego probablemente se debe a un desajuste de los cierres, un pequeño ajuste del gancho del cierre soluciona el problema.
Por lo general, si solo hay que ajustar no es necesario desmontar la hoja pero si hay que cambiar el kit completo y la hoja es de dimensiones que sean manejables para el usuario es conveniente quitarla para una mayor comodidad a la hora de realizar la reparación.

persianas

¿Por qué a mi persiana le cuesta subir y bajar?
En la mayoría de los casos esto ocurre a causa de que la persiana no baja recta, se ha roto un fleje o cinta que la sujeta al corro o una lama se ha desplazado.
Los ruidos suelen producirse por holguras en el eje, falta de lubricación en los soportes o deterioro en las lamas sobre todo cuando son de pvc y tienen años.
Algunos signos claros son: El motor sube muy lento , el ruido del motor suena forzado, la persiana se para antes de llegar a arriba.
No es necesario desmontar la persiana completa, basta con acceder al registro superior y realizar el cambio de cinta o de cable en caso de torno liberando la primera lama del corro y haciendo el cambio correspondiente.

cerraduras y seguridad

¿Por qué mi puerta no cierra bien aunque la cerradura funciona?
Cuando la cerradura gira pero la puerta no encaja correctamente, el problema suele estar en el desajuste del marco o del cerradero del marco que no están alineados.
Las causas más comunes son: Suciedad o polvo acumulado dentro del cilindro. Desgaste de los pitones por antigüedad. Llave deformada o utilizada como palanca. En la mayoría de casos basta con aplicar lubricante específico para cerraduras (no aceite doméstico) y revisar el estado del bombín. Si persiste, conviene sustituirlo antes de que se bloquee.
Deberías plantearlo si ocurre alguno de estos casos: El bombín tiene más de 8–10 años. Es un modelo antiguo que no lleva protección antibumping, anti-ganzúa o anti-extracción. Has perdido llaves o ha habido ocupación previa de la vivienda. Actualizar el bombín aumenta significativamente la seguridad sin necesidad de cambiar toda la cerradura o la puerta.
Sí, es relativamente frecuente y suele deberse a holguras en las bisagras, falta de lubricación, o un desajuste de la cerradura respecto al marco.

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